Sheldon Cooper: fenotipo de un Homo Novus

Por Sofía Bregant

 

La combinación entre un genio geek y una persona que no entiende los comportamientos socialmente aceptados es la base del humor de Sheldon Cooper (Jim Parsons), uno de los protagonistas de la sitcom The Big Bang Theory. La tensión entre inteligencia extrema y torpeza relacional estructura el arco del personaje durante las doce temporadas de la serie.

 

Autoclasificado dentro de la especie Homo Novus (evolución del Homo Sapiens), Sheldon es físico teórico, posee dos doctorados y vive con Leonard Hofstadter (Johnny Galecki), también físico pero de la rama experimental, con quien trabaja en el Instituto de Tecnología de California al que llaman “Caltech”. La serie narra la convivencia de Sheldon con Leonard y las situaciones que ambos enfrentan cuando Penny  (Kaley Cuoco) se muda al departamento contiguo. Desde el primer episodio los acompañan Raj (Kunal Nayyar) y Howard (Simon Helberg), científicos y amigos de Leonard, que por anexión comparten la mayor parte del tiempo con Sheldon. Si no están en Caltech trabajando, los cuatro se encuentran en el departamento mirando una película, comiendo o jugando videojuegos o juegos de mesa. En la tercera temporada se incorpora Amy (Mayim Bialik), neurocientífica, que se convertirá en el interés amoroso de Sheldon y, al igual que Penny, impulsa cambios en la personalidad del científico y el desarrollo de sus capacidades sociales.

 

La investigadora Silvia Domínguez-Gutiérrez explica en su artículo Los científicos «modernos»: la serie de televisión The Big Bang Theory que personajes como Sheldon Cooper representan imaginarios sociales contemporáneos a través de los discursos televisivos, al proponer nuevas figuras del científico que se distancian del estereotipo de científico hombre de mediana edad con bata blanca y anteojos. 

 

¿Qué hace de Sheldon tan… Sheldon?

La singularidad de Sheldon dentro del relato se construye a partir de un conjunto de rasgos que lo distinguen tanto del resto de los personajes como del modelo tradicional del científico. Diferentes atributos estéticos y de comportamiento definen al personaje a lo largo de toda la narración. Su vestimenta excéntrica es la expresión en superficie de su identidad: pantalones cuadrillé y remeras estampadas con referencias a la cultura geek (superhéroes, física cuántica, ciencia ficción o robótica) que usa superpuestas a mangas largas de colores. Los fans crearon una página llamada Sheldon’s Wardrobe donde muestran la extensa y llamativa colección de camisetas que utiliza Sheldon. Durante las escenas nocturnas, Sheldon viste pijamas con remeras y pantalones combinados, también cuadrillé, y batas largas. En contraste, Leonard circula por la casa con camisas y shorts cortos sin combinar. La reiteración de estos elementos visuales afirma la consistencia del personaje y funciona como un marcador de su personalidad, códigos que permiten su reconocimiento inmediato.

Las conductas obsesivo-compulsivas diferencian a Sheldon de los demás personajes de la serie. Etiqueta y ordena todo a su alrededor: sus cajas de cereal están organizadas según el contenido de fibra y posee un lugar fijo en el extremo izquierdo del sofá donde come y mira la televisión. Ninguna otra persona puede sentarse en su lugar, lo que suele ser un motivo de discusiones. 

 

La limpieza es otra de sus manías. Cuando en el episodio The Big Bran Hypothesis (T01E02) el desorden en el departamento de su vecina Penny le impide conciliar el sueño, Sheldon decide irrumpir en mitad de la noche para limpiarlo. 

También sigue rutinas estrictas, especialmente en relación a la comida. Cada día de la semana está asociado a una comida determinada: los lunes comida tailandesa, los martes hamburguesas, los miércoles visita el restaurante Cheesecake Factory (donde trabaja Penny), los jueves pizza seguida de una visita a la tienda de cómics y los viernes comida china del restaurante Szechuan Palace. El plan reiterado incluye especificaciones minuciosas sobre el pedido, como en una escena de la primera temporada donde Leonard trae el menú para compartir. 

 

– ¿Mi hamburguesa está a término medio? – pregunta Sheldon.

– Si.

– Rebanadas de pepinillos ¿no dulces? 

– Si.

– ¿Paquetes individuales de condimentos?

– Si.

– ¿Aros de cebolla?

– Si.

– ¿Empanizado extra?

– Pregunté.

– ¿Qué dijeron?

– No.

– ¿Protestaste?

– Si.

– ¿Levantaste la voz?

– No.

– Bien ¿entonces por qué tardaste tanto?

El conjunto de sus manías, sumado a su ego y arrogancia, hacen que Sheldon sea un personaje molesto para su entorno, aunque él no lo percibe. Considera que los demás son privilegiados por relacionarse con él. Suele decirle a Howard que no es un científico de verdad, es ingeniero sin doctorado y lo menosprecia continuamente por eso. Piensa que el trabajo de Leonard como físico experimental es derivado del suyo, y por lo tanto inferior. Pero no se percata de que los demás hacen muecas, gestos y comentarios sobre su egoísmo, falta de empatía e irritabilidad. Deben decírselo explícitamente o gritárselo para que pueda notarlo. 

Cuando los científicos regresan después de una expedición de tres meses encerrados y solos en el Polo Norte, Raj y Howard le confiesan a Sheldon que no hicieron ningún descubrimiento, sino que inventaron datos positivos para que deje de actuar como un “detestable dictador” y sea posible convivir con él (T03E01).

– ¿Alguien puede decirme qué está pasando aquí? – pregunta Penny.

– Lo que está pasando es que yo creía que estaba haciendo grandes descubrimientos para la ciencia cuando en realidad estaba recibiendo datos falsos de manos de Wolowitz, Koothrappali y tu pequeño juguete peludo – responde Sheldon

– ¿Eso es cierto?

– Era la única forma de hacerle feliz – confiesa Leonard.

– ¿Por qué tenías que hacerle feliz? 

Leonard explica su intención: – Porque cuando él no estaba contento nosotros queríamos matarlo. ¡Incluso había un plan! Íbamos a tirar su Kindle afuera y cuando fuese a buscarlo, cerrar la puerta y dejar que se congelase hasta la muerte. 

– Parece una pequeña exageración – reacciona Sheldon. 

– No, la exageración era el plan de atar tus extremidades a cuatro trineos diferentes tirados por perros y gritar ¡Mush! – dice Leonard. 

Sheldon detesta el contacto humano y tiene miedo a la transmisión de gérmenes. A medida que avanza la serie se vuelve algo más afectuoso, aunque sigue dando abrazos con inseguridad y solo si la situación realmente lo amerita. Como en la escena donde Penny le regala un autógrafo de Leonard Nimoy, el actor que interpreta a Spock en Star Trek. Él la abraza con agradecimiento porque siente que ningún regalo que él pueda darle podrá compararse con ese. 

El lenguaje verbal constituye otro de los rasgos que distingue al protagonista de la serie. Su modo de hablar, literal y sin eufemismos, genera un tipo de humor basado en la incomodidad social. Sheldon interpreta los diálogos sin captar dobles sentidos ni ironías, por lo que Leonard y los demás personajes deben remarcar cuándo están siendo sarcásticos. 

La repetición de ciertos rituales se mantienen durante toda la serie: su toque triple en la puerta seguido del nombre a quien llama  (Penny, Penny, Penny – Leonard, Leonard, Leonard) es un gesto repetido. También el reclamo recurrente por su lugar en el extremo izquierdo del sofá. El espectador anticipa estos comportamientos y los reconoce como parte de la experiencia Sheldon. 

 

El acceso al mundo interior del personaje no ocurre mediante introspecciones o monólogos, sino a través de marcadores externos (acciones, diálogos, gestos compulsivos) que permiten inferir emociones o pensamientos del personaje. Durante las primeras temporadas la serie construye una figura masculina sin deseos sexuales manifiestos. En el episodio The Cooper-Nowitzki Theorem (T02E06) Ramona, investigadora postdoctoral, lo invita a cenar con claras intenciones románticas, pero Sheldon interpreta el encuentro simplemente como una comida gratuita. Leonard, Raj y Howard bromean con Penny sobre la posibilidad de que Sheldon se reproduzca por mitosis, declarando desconocer su orientación sexual y poniendo en evidencia la falta de interés por el contacto físico o emocional de Sheldon.

Continuidades y discontinuidades

Sheldon se construye como un personaje singular a través de los capítulos. Pero más allá de los atributos que hacen identificable al personaje y tienen continuidad en la narrativa, algunas de sus conductas son efímeras y sólo tienen sentido dentro de la unidad del episodio. Por ejemplo, los tics nerviosos que le impiden guardar el secreto de Penny al inicio de la segunda temporada no aparecen en la primera, donde Sheldon miente sin reparos, y no ocurren más adelante aunque Sheldon vuelva a mentir. 

 

Incapaz de reconocer el sarcasmo durante los episodios iniciales, la serie va introduciendo gradualmente momentos en los que Sheldon comienza a sentir curiosidad por las relaciones sociales, y hasta logra dominar los juegos del lenguaje. Su esfuerzo por comprender las normas de interacción social comienza a manifestarse a partir de la segunda temporada, provocado por el contacto cotidiano con Leonard, Penny y, más adelante, con Amy Farrah Fowler, que lo guía en una progresiva educación emocional. La evolución gradual de este proceso está plagado de cómicos tropiezos. 

 

Sheldon es consciente de estos cambios. Cuando habla con la Dra. Beverly Hofstadter (madre de Leonard) le hace un cumplido, y luego se disculpa por esta conducta extraña, admitiendo que Leonard le está contagiando sus “malos hábitos”. Hacia las últimas temporadas, llega incluso a utilizar el sarcasmo como recurso comunicativo. Aunque de manera controlada, es una transformación en la gestión de sus emociones.

 

La evolución de Sheldon responde a un proceso de acumulación y profundidad. Más que constituir una transformación lineal del personajes, se produce una elaboración progresiva de matices. El espectador percibe cómo la rigidez inicial incorpora capas de empatía y vulnerabilidad. En The Friendship Algorithm (T2E13), Sheldon intenta crear una fórmula matemática para hacer amigos. El episodio parodia la imposibilidad de racionalizar lo afectivo, pero a la vez marca un avance: Sheldon reconoce que el vínculo humano excede las leyes científicas.

 

En las últimas temporadas, Amy se convierte en el eje de su madurez social. Con ella, Sheldon aprende a negociar, a disculparse y a reconocer el valor de la empatía. La relación alcanza su punto culminante en The Bow Tie Asymmetry (T11E24), episodio en el que ambos se casan, y se consolida en el final de la serie, cuando recibe el Premio Nobel de Física junto a Amy. El discurso que pronuncia en la ceremonia, agradeciendo a sus amigos y a su esposa, sintetiza el cierre de su arco narrativo: el científico que en los inicios rehuía cualquier vínculo emocional logra integrar conocimiento y afecto sin renunciar a su identidad racional.

sofía bregant

Licenciada en Comunicación Social – UNR
Le encantan las series de monarquías, dramas políticos y romance.