Eliseo, un antihéroe urbano

Por Federico Marcucci

 

Creada por Mariano Cohn y Gastón Duprat, la serie “El Encargado” se estrenó a fines de 2022. La trama de esta comedia se centra en la vida de Eliseo, el personaje al que le da vida Guillermo Francella. Desde hace más de 30 años, Eliseo es el encargado de un edificio situado en el barrio porteño de Belgrano, cuyas inmediaciones y alrededores es donde tiene lugar gran parte de la ficción.
Eliseo es un portero con una personalidad particular: falso, tramposo, cínico, manipulador y persuasivo. Una persona capaz de hacer cualquier cosa por no perder su puesto de trabajo ni su poder en el edificio. Un antihéroe urbano que al conectar con los imaginarios sociales de su oficio produce reconocimiento, simpatía y hasta una solicitada de repudio de sus colegas no ficcionales.
A Eliseo se lo ve más de una vez teniendo actitudes desleales y corruptas que lo hacen quedar como un “chanta”, ajustándose a la imagen que el espectador ya tenía en su mente antes de ver la serie. Este encargado subalquila unidades que se encuentran temporalmente vacías (incluso a turistas extranjeros) y pide coimas a proveedores que prestan servicios en el edificio.

Lo más llamativo de este personaje es su inteligencia, su capacidad para pensar y ejecutar planes, de vengarse y de manipular a la gente. Su ego y ambición de poder lo llevan a situaciones inimaginables. En la primera temporada, uno de los vecinos (Matías Zambrano, el personaje interpretado por Gabriel Goity) presenta un proyecto para construir una pileta en la terraza del edificio, buscando además prescindir de los servicios de Eliseo, quien empieza a espiar y extorsionar a los vecinos para que la propuesta fracase. En el último episodio de esta primera temporada, cuando al encargado lo expulsan del edificio, hace explotar la caldera para que él mismo se ocupe de arreglarla y lo vuelvan a contratar. En la segunda temporada le paga a su sobrino para que asuste a una propietaria que buscaba investigar las actitudes fraudulentas de Eliseo.
Eliseo ve a las personas según el beneficio o peligro que le puedan generar. Desde su departamento observa con cámaras todo lo que sucede en el edificio y tiene fotos de los propietarios con sus datos personales. “Con Eliseo no se jode”, es la frase que el personaje logró inmortalizar durante la serie y que explica en gran parte su comportamiento diario.
Eliseo se afirma en el talento de Guillermo Francella. En la escena final de la segunda temporada cuando cumple su cometido y Morris y Zambrano abandonan el edificio, se lo ve en la terraza, donde tiene su campo para jugar mini-golf. Desde allí, rompiendo la cuarta pared, le habla de frente a los televidentes con un sentimiento de enojo, insultos incluidos, para luego dejar un silencio y finalmente terminar riendo a carcajadas mientras de fondo explotan fuegos artificiales.

Lejos de ser odiado por sus comportamientos, Eliseo logró volverse muy querido por sus seguidores. El lugar donde se filmó la ficción, un edificio ubicado en la calle Arribeños 1630 en la ciudad de Buenos Aires, es ahora un lugar de visita donde la gente se acerca para tomarse una foto. Tal vez esperando sin éxito encontrarse con Eliseo.
Sin embargo, esta simpatía no es unánime. “El Encargado” causó un descontento generalizado entre los trabajadores del sector, quienes expresaron en una carta abierta su malestar, considerando que quedaban “muy mal parados ante la sociedad” debido a que -señalan- la serie “estigmatiza a los porteros y está llena de prejuicios”. Francella quedó en el centro de la polémica luego de que la Agrupación de Encargados apuntara contra él como protagonista de la serie. El actor respondió resaltando una obviedad: es una ficción.

Federico Marcucci

Estudiante de Comunicación Social- UNR